miércoles, 3 de junio de 2015

Brillo intermitente
ilumina la penumbra
previa al sueño sepulcral.
Saludo a la muerte.
Me visita paciente
y comprensiva.
Mientras me abraza,
susurra sus historias
y secretos.
Acaricia mis pechos.
Asustada, me entrego
a la oscuridad de la noche.
Olvido sus palabras,
pero siento la paz
de los que saben
que hoy dormirán abrazados
para mañana despertar
con el peso
de un día más.

2 comentarios:

Pato dijo...

No siempre pesan los días nuevos <3

Fragile dijo...

Qué raro vos por acá jaja. No, no siempre; solo a veces.